28.11.17

¿Y el sentido de la vida?

¿Y el sentido de la vida?

Por Sara Plaza

"Todos somos judíos alemanes", decía uno de los lemas solidarios del Mayo frances de 1968.

Todos somos recién llegados.

Todos somos leves transeúntes (aunque nos soñemos héroes inmortales).

Todos somos extranjeros en casi todas partes (otro lema solidario, en este caso leído en la República Federal Alemana en los años ochenta).

Todos somos animales extraviados.

Todos somos simios averiados, vasijas resquebrajadas.

Todos somos potenciales cuidadores y potenciales torturadores.

Todos y todas hablamos en sueños.

Todos somos seres desvalidos; podemos imaginar tener una misión, pero en el mejor de los casos nos inventamos buenas tareas.

Todos somos Homos narrans y Homo demens.

Todos somos huérfanos.

Todas y todos somos mortales.
***
¿Nos bastará con aceptar –pero en toda su profundidad– que el sentido de la vida es vivirla?

[...] ¿por qué suponer que la vida tiene un fin, un objetivo –y encima uno solo, que nos vendría dado –y por quién? Lo único que cabe decir aquí, cerca de tantos sabios, sería: el sentido de la vida es vivir.

Y respirar agradecidos.

El sentido de la vida
No tenemos un hogar cósmico; pero tenemos un hogar terrestre, y podemos llamarlo Madre Tierra sin por ello abdicar de la (reconstruida) razón ilustrada.

No nos apoyamos en fundamentos absolutos; pero eso no quiere decir que vivamos desprovistos de todo fundamento.

No hay sanción divina para nuestra existencia; pero eso no significa que nuestra existencia carezca de sentido.

No somos criaturas de la eternidad; pero eso no desvaloriza nuestras trayectorias en el tiempo.

No tenemos valores garantizados metafísicamente; pero están la convivencia humana, la belleza, el erotismo, la creación, los placeres de lo cotidiano, el acompañarnos ante la enfermedad y la muerte. Están los históricos y relativos valores de Eros.

El sentido de la vida

Todos los textos pertenecen al libro ¿Vivir como buenos huérfanos? Ensayos sobre el sentido de la vida en el Siglo de la Gran Prueba (Los Libros de la Catarata, Madrid, 2017), del poeta, traductor literario, ensayista y profesor titular de filosofía moral en la UAM (Universidad Autónoma de Madrid) Jorge Riechmann. Con estas espléndidas páginas indagatorias el autor concluye la Trilogía de la autoconstrucción, de la que también forman parte, y están publicados en la misma editorial, El socialismo puede llegar solo en bicicleta. Ensayos ecosocialistas (2012), y Autoconstrucción. Ensayos sobre las transformaciones culturales que necesitamos (2015).

[Vídeo] ¿Vivir como buenos huérfanos?, por Jorge Riechmann.

[Blog] tratar de comprender, tratar de ayudar, de Jorge Riechmann.

Fotografías de Sara Plaza.