10.10.17

Los misterios del Coclé

Los misterios del Coclé

Por Edgardo Civallero

El área cultural Coclé (o "Gran Coclé", en algunas fuentes) se ubicó en el actual territorio panameño, precisamente en la provincia de Coclé, de la cual toma el nombre. Consistió en una serie de sociedades que se desarrollaron en esa zona en distintos periodos (La Mula, Tonosí, Cubitá...) entre los años 150 a.C. y 1500 d.C. Los arqueólogos han creado dichos periodos —muy generales— a partir de los restos cerámicos, pero no tienen mayores datos sobre estas culturas. Aún hoy, siguen siendo un misterio.

Los habitantes del Coclé eran sobre todo agricultores, dado que vivían en valles cálidos y húmedos, aptos para distintos cultivos. La abundante fauna de los bosques circundantes (venados, jaguares, pecaríes, coatíes, armadillos...) complementaba su dieta.

Los misterios del Coclé
Mantenían contactos con las regiones aledañas para obtener algunas materias primas; en Colombia, por ejemplo, conseguían esmeraldas y cobre. Uno de sus bienes más preciados, el oro, era un producto local: algunos ríos de la zona llevaban arenas auríferas o pepitas de gran tamaño, y en las cercanas montañas se podían alcanzar vetas superficiales. El oro era aleado con el cobre colombiano para preparar tumbaga, material más resistente que sus componentes, con el cual en el Coclé se realizaban extraordinarios trabajos de orfebrería: desde pectorales y cascos hechos con láminas martilladas en frío, hasta figuras tridimensionales fundidas con la técnica de la cera perdida.

Los misterios del Coclé
También trabajaban el hueso —de venado o manatí— o la madera, ambos forrados en oro en ocasiones, para hacer figurillas o flautas. Elaboraban enormes metates tallados en piedra, con cuatro patas, y joyas de ágata y serpentina. Sin embargo, el material más característico de las culturas del Coclé en el registro arqueológico es la cerámica polícroma. Una cerámica en cuya paleta figuran tonos blancos, negros, marrones, rojos y púrpuras, con dibujos estilizados y zoomorfos entre los que se distinguen tortugas, pájaros, serpientes...

Los misterios del Coclé
No se han hallado restos de construcciones, a pesar de que las crónicas españolas describan templos y centros ceremoniales. Los dos sitios arqueológicos más conocidos de Coclé son Conte y El Caño, necrópolis excavadas durante la primera mitad del siglo pasado. De acuerdo al tamaño de algunas de las tumbas allí halladas y a sus ajuares funerarios, se cree que las sociedades de esta área cultural habrían estado organizadas como cacicazgos hereditarios.

La influencia de esta cultura se hizo sentir hasta Chichén Itzá (Yucatán) por el norte, y hasta algunos rincones de Colombia y Ecuador por el sur. Entre 1515 y 1520 los conquistadores europeos, ávidos de oro, desarticularon buena parte de las sociedades nativas de Panamá, incluyendo las de Coclé, sumiéndolas en el silencio y el olvido.

Quedaron, como recuerdo y testimonio, las obras de los artesanos de esta región de la América precolombina. Una región que seguirá, de momento, siendo todo un misterio.

Imagen A. Cabecera. Pendiente de oro, tumba 2, yacimiento de El Caño. Película "El misterio de la cultura coclé".
Imagen B. Jarra polícroma, estilo Tonosí-Cubitá.
Imagen C. Nariguera, 700-1520 d.C.
Imagen D. Vasija polícroma, estilo Macaracas, 850-1000 d.C.