10.9.17

El Muro. Poema de Anita Endrezze

 El Muro―Anita Endrezze

Por Sara Plaza
Compartimos un poema de Anita Endrezze, poeta, escritora y artista de ascendencia nativo americana (Yaqui, un pueblo de Sonora, México) y europea (italiana, alemana, eslovena). Casada y con dos hijos, mayores reside actualmente cerca de Seattle, Washington, Estados Unidos. Padece esclerosis múltiple.

Su libro más reciente, A Thousand Branches (Red Bird Press), es un poemario con láminas pintadas por ella misma. Ganadora del premio Governor's Writers del estado de Washington, ha recibido numerosos reconocimientos y su trabajo ha sido traducido a una decena de lenguas. Entre sus proyectos se encuentra la realización junto a otros artistas de un libro intervenido que se halla actualmente en el Smithsonian. Una de sus últimas exposiciones, sobre Don Quijote y la migración, tuvo lugar en Seattle en febrero de 2017.

Agradezco a Jorge Riechmann que llamara mi atención sobre este notable poema, y a Anita Endrezze la amabilidad y generosidad con que respondió afirmativamente a mi solicitud de permiso para traducirlo, y me ofreció su ayuda para resolver cualquier duda.

La traducción ha sido realizada por Sara Plaza y revisada por Edgardo Civallero.

***
El Muro

Levantad un muro de saguaros,
mariposas, y huesos
de quienes perecieron
en el desierto. Un muro de zapatos gastados,
botellas de agua tónica, flores de Pascua.
Construidlo de espejos dorados o deformantes
para que algunos puedan ver su verdadero rostro.
Levantad un muro de puertas giratorias
o abuelas revolucionarias.
Hacedlo tan alto como el sol, fuerte como el tequila.
Bloques de calaveras de azúcar. Adobe o fantasmas.
Un muro de Lego o de papel de burbujas. Un muro de manos
estrechando otras manos, de cabello trenzado de una mujer
a otra, de un país a otro.
Un muro hecho de Berlín. Un muro pantalla para un falso túnel.
Un hermoso muro de camiones de tacos.
Un muro de estrellas mudas y canciones migratorias.
Este muro de paneles solares y luz sagrada,
paneles de cheeetos prensados,
coronado no con alambre de espinos sino con brotes
de semillas de aguacate, esos testículos aztecas.
Un muro para mantenernos a NOSOTROS dentro y a ELLOS fuera.
Tendrá caras y latidos
Los sueños serán terroristas. El Muro dividirá
ciudades, casas, montañas,
el cielo que cruzan los aviones
con sus presuntos ilegales.
Nuestras billeteras se mantendrán con respiración asistida,
para pagarlo. Que se construya
de guacamole para que podamos celebrar una gran fiesta de barrio.
Que su argamasa sea xocoatl, chocolate. Hacedlo de aullidos de coyote
y caballos salvajes retumbando en las llanuras de Texas,
de las memorias
de los guerreros colibrí y los chamanes.
Alzadlo denso como la sangre, que se ha mezclado
durante siglos, la vida. Cavad los cimientos profundos.
Cread un altar de 3200 kilómetros, iluminado con velas votivas
para quienes han cruzado
defendiendo la libertad bajo estrellas bordadas
y envolvedlo con rebozos,
y hierba sagrada.
Hacedlo de ventanas bidireccionales:
el viento nos interrogará,
los ríos nos juzgarán, pues ellos saben cómo separarse
y dividirse para completarse.
Pink Floyd lo inaugurará.
El ex presidente Fox le hará una peineta.
Wiley Coyote se abalanzará contra él,
y seguirá vivo cuando la historia nos haya olvidado.
Las abejas encontrarán huecos de arena lavada y los rellenarán
con miel. La heroína lo cubrirá de sangre.
Pero será un muro precioso. Un muro enorme.
Acordaos de poner una puerta cubierta de rosas en Nogales
por donde cruzó mi abuela,
con revólveres en las caderas. Convertidlo en una galería de arte grafitero,
un refugio de plantas rodadoras,
una frontera de historias que ya sabemos de memoria.

***

El Muro―Anita Endrezze
The Wall

Build a wall of saguaros,
butterflies, and bones
of those who perished
in the desert. A wall of worn shoes,
dry water bottles, poinsettias.
Construct it of gilded or crazy house
mirrors so some can see their true faces.
Build a wall of revolving doors
or revolutionary abuelas.
Make it as high as the sun, strong as tequila.
Boulders of sugar skulls. Adobe or ghosts.
A Lego wall or bubble wrap. A wall of hands
holding hands, hair braided from one woman
to another, one country to another.
A wall made of Berlin. A wall made for tunneling.
A beautiful wall of taco trucks.
A wall of silent stars and migratory songs.
This wall of solar panels and holy light,
panels of compressed cheetos,
topped not by barbed wire but sprouting
avocado seeds, those Aztec testicles.
A wall to keep Us in and Them out.
It will have faces and heartbeats.
Dreams will be terrorists. The Wall will divide
towns, homes, mountains,
the sky that airplanes fly through
with their potential illegals.
Our wallets will be on life support
to pay for it. Let it be built
of guacamole so we can have a bigly block party.
Mortar it with xocoatl, chocolate. Build it from coyote howls
and wild horses drumming across the plains of Texas,
from the memories
of hummingbird warriors and healers.
Stack it thick as blood, which has mingled
for centuries, la vida. Dig the foundation deep.
Create a 2,000 mile altar, lit with votive candles
for those who have crossed over
defending freedom under spangled stars
and drape it with rebozos,
and sweet grass.
Make it from two way windows:
the wind will interrogate us,
the rivers will judge us, for they know how to separate
and divide to become whole.
Pink Floyd will inaugurate it.
Ex- Presidente Fox will give it the middle finger salute.
Wiley Coyote will run headlong into it,
and survive long after history forgets us.
Bees will find sand-scoured holes and fill it
with honey. Heroin will cover it in blood.
But it will be a beautiful wall. A huge wall.
Remember to put a rose-strewn doorway in Nogales
where my grandmother crossed over,
pistols on her hips. Make it a gallery of graffiti art,
a refuge for tumbleweeds,
a border of stories we already know by heart.

Imagen 01: "So Tucson", cactus saguaro pintado al óleo por James Dick.
Imagen 02. Anita Endrezze. Fotografía cedida por la autora.

Etiquetas: