18.4.17

En el corazón de África

En el corazón de África

Por Edgardo Civallero

De acuerdo a algunos libros divulgativos, George August Schweinfurth fue "el primer blanco que vio un pigmeo". O, por expresarlo de forma más correcta, el primer europeo que registró haber tenido contacto con un individuo de uno de los tantos pueblos del África central etiquetados como "pigmeos".

Pero Schweinfurth hizo mucho más que eso.

Nacido en 1836 en Riga, en la actual Letonia (entonces parte del Imperio Ruso), se educó en Alemania (Heidelberg, Múnich. Berlín, 1856-1862), en donde se convirtió en un avezado botánico. Su interés por África –que lo acompañaría toda su vida– nació cuando se le encargó la organización de las colecciones de especímenes traídas del Sudán por la expedición del Barón Von Barmin y Hartmann (que visitó Sennaar y Fazoglo en 1860). En 1863 Schweinfurth viajó por las costas del mar Rojo, recorrió el territorio entre ese mar y el río Nilo y visitó Jartum –recientemente fundada por el regente egipcio Ibrahim Pachá– antes de volver a Europa en 1866.

Sus investigaciones llamaron la atención de sus colegas y en 1868 la Fundación Alexander von Humboldt de Berlín lo envió en misión científica al África central. Partiendo de Jartum (actual Sudán del Norte), subió por el Nilo Blanco hasta Bahr-el-Ghazal (Sudán del Sur) y desde allí, junto a una partida de traficantes de marfil, atravesó las tierras de los pueblos Diur, Dinka, Bongo y Zande, estos últimos ubicados al este de la actual República Centroafricana. Al entrar en el territorio de los Mangbetu (hoy en la República Democrática del Congo) descubrió el río Uele, parte de la cuenca hidrográfica del río Congo.

Schweinfurth describió las prácticas cotidianas de las culturas con las que se encontró, incluyendo las de los pigmeos Aka o Bayaka, un subgrupo del pueblo Mbenga que habitan el Congo y la República Centroafricana; su contacto con esa sociedad permitió a los académicos europeos constatar la existencia de pueblos pigmeos en África tropical. Al mismo tiempo recogió numerosas muestras botánicas y zoológicas. Desgraciadamente, el incendio de su campamento en 1870 destruyó buena parte de lo que había reunido. En su ruta de regreso a Jartum intentó rehacer sus colecciones y una vez allí, en 1871, comenzó a escribir una detallada crónica de su viaje. Titulada Im Herzen von Afrika (En el corazón de África), fue publicada en Leipzig en 1874.

Entre 1873 y 1874 acompañó al geógrafo y explorador alemán Friedrich Gerhard Rohlfs en su célebre expedición al desierto libio con 100 camellos y 90 hombres. Afincado en El Cairo en 1875, fundó una sociedad geográfica bajo los auspicios del jedive Ismail Pachá y se dedicó a los estudios africanos. En 1876 recorrió el desierto de Arabia junto al geólogo germano Paul Güssfeldt para continuar luego con sus investigaciones, especialmente en el valle del Nilo. En 1889 volvió a instalarse en Berlín, aunque antes de su muerte –acaecida en 1925 en aquella misma ciudad– aún tuvo tiempo de visitar varias veces la colonia italiana de Eritrea.

Schweinfurth realizó minuciosos dibujos de las personas, los paisajes, las situaciones y los animales y plantas con los que se iba encontrando. A continuación se ofrecen algunas de esas ilustraciones: xilografías hechas por J. D. Cooper a partir de las imágenes originales, e incluidas en los dos volúmenes de la edición inglesa de "En el corazón de África" (Londres: Sampson Low, Marston, Low, and Searle, 1878).

En el corazón de África
Huyendo de las canoas de los Shillook [Nilo Blanco]

"El mismo día nos encontramos en plena huída ante miles de nativos Shillook, quienes, con sus ligeras canoas de madera balsa, se lanzaron al agua en densa formación y se prepararon para atacarnos".

En el corazón de África
Los barcos en la barrera de juncos [Nilo Blanco]

"Muy singular era el espectáculo de las embarcaciones, que parecían haber crecido en el lugar en el que estaban, en medio de esa jungla de papiros de quince pies de altura".

En el corazón de África
Establos de los Dinka

"La ilustración que acompaña este texto fue realizada para mostrar algunas de las rutinas cotidianas de los Dinka. Representa uno de los establos ["parques de ganado"] de los Dinka, de los cuales he visto cientos. La escena muestra la situación de uno de ellos alrededor de las cinco de la tarde".

En el corazón de África
Un majestuoso árbol khaya [caoba africana]

"En primer plano [de la ilustración] se encuentra un árbol khaya, que en años venideros probablemente se convertirá en una reliquia, el único sobreviviente de este paisaje. También se representan los tipos de vegetación más importantes: a la izquierda están las euforbiáceas con forma de candelabro y las palmas Borassus, y a la derecha aparecen los árboles Gardenia, cuya fruta se asemeja a la pera o la manzana silvestres; a su lado hay dos termiteros vacíos".

En el corazón de África
Una aldea Niam-niam [Zande] en el Diamvonoo

"Sin detenernos, continuamos nuestra marcha y a mediodía llegamos a un arroyo llamado Diamvonoo, cuyas orillas estaban cubiertas de viviendas. Allí nos detuvimos cerca de las chozas del superintendente del lugar".

En el corazón de África
Llegada a la mbanga [residencia] de Izingerria [Ngerria, hermano y virrey del rey Munza de los Mangbetu]

"En el cuarto afluente a partir del Bumba estaba situada la mbanga de Izingerria. Caía la tarde cuando hicimos nuestra imponente entrada, y encontramos ambos lados del camino atiborrados por una muchedumbre de curiosos que se habían acercado para echarle un vistazo a nuestra tropa".

En el corazón de África
El rey Munza [de los Mangbetu] bailando frente a sus esposas

"Todos los recursos para el acompañamiento musical disponibles en la corte fueron reunidos; había una mezcla de gongs y tambores, timbales y trompetas, cuernos y campanas. Bailando allí, en medio de todo, como una visión maravillosa, estaba el propio rey".

"The heart of Africa", en Archive.org [volumen 1 y volumen 2].

Imagen. Hombre del pueblo Abanga (actual Gabón). De En el corazón de África.