25.4.16

Abrazando la revolución desde el otro lado del mar

Abrazando la revolución desde el otro lado del mar

Por Sara Plaza

Tanto Mar
(Letra y música de Chico Buarque; versión de 1975)

Sei que estás em festa, pá
fico contente
e enquanto estou ausente
guarda um cravo para min.

Eu queria estar na festa, pá
com a tua gente
e colher pessoalmente
uma flor do teu jardim.

Sei que há léguas a nos separar
tanto mar, tanto mar
sei tamén quanto é preciso, pá
navegar, navegar.

Lá faz primavera, pá
cá estou doente
manda urgentemente
algum cheirinho de alecrim.

Abrazando la revolución desde el otro lado del mar
Tanto Mar
(Letra y música de Chico Buarque; versión de 1978)

Foi bonita a festa, pá
fiquei contente,
'inda guardo renitente
um velho cravo para min.

Já murcharan tua festa, pá
mas, certamente
esqueceram uma semente
nalgum canto de jardim.

Sei que há léguas a nos separar
tanto mar, tanto mar
sei tamén quanto é preciso, pá
navegar, navegar.

Canta a Primavera, pá
cá estou carente
manda novamente
algum cheirinho de alecrim.

Extracto de la entrevista de João Guilherme Santiago a Chico Buarque, en la que el músico, compositor, poeta, novelista y autor de teatro brasileño comenta la historia de "Tanto Mar" y aparece interpretando ambas versiones. [Video]

* * *

En la presentación de su disco A little more blue (2007), Maria de Medeiros escribe sobre su propia versión de la canción de Chico Buarque, tema número 6:

En Abril de 1974, estalla la Revolución de los Claveles en Portugal. Una explosión de alegría cuya onda de choque alcanza Brasil. Chico Buarque escribe Tanto Mar para festejar el acontecimiento. La canción es inmediatamente prohibida en Brasil y su grabación será editada sólo en Portugal en 1975.

Cuando en 1978 la canción es "liberada" en Brasil, el gusto de la libertad se ha vuelto un poco amargo en Portugal. Chico Buarque siente que su canción ya no está actualizada. Escribe una segunda versión de Tanto Mar: “Ya marchitaron tu fiesta, amigo, pero seguramente olvidaron una semilla en algún rincón del jardín.”

Quise interpretar las dos versiones justamente para indicar la evolución de la Historia y también porque siempre me conmovió la extrema atención que los compositores brasileños dedican a la realidad.

Cuando empezamos a trabajar la pieza, Jeff Cohen subrayó el carácter barroco de su estructura. Es una perspectiva sobre la Revolución Portuguesa que puede sorprender, pero que me pareció interesante explorar.

* * *

Señalar por último que Chico Buarque recoge en su canción el título de un poema de Fernando Pessoa, Navegar é preciso, que comienza así:

Navegadores antigos tinham uma frase gloriosa:
"Navegar é preciso; viver não é preciso."

Quero para mim o espirito desta frase, transformada
a forma para a casar com o que eu sou: Viver não
é necessario; o que é necessario é criar.

Ese "Navegar es necesario; vivir no es necesario" que el poeta portugués transforma en "Vivir no es necesario; lo que es necesario es crear", provendría de una frase en latín pronunciada por el general romano Pompeyo: "Navigare necesse; vivere non est necesse". Así lo narra Plutarco en su obra Vidas paralelas:

Creado prefecto de los abastos, para entender en su acopio y arreglo envió por muchas partes comisionados y amigos, y dirigiéndose él mismo por mar a la Sicilia, a la Cerdeña y al África, recogió gran cantidad de trigo. Iba a dar la vela para la vuelta a tiempo que soplaba un recio viento contra el mar; y aunque se oponían los pilotos, se embarcó el primero, y dio la orden de levantar el áncora diciendo: "El navegar es necesario, y no es necesario el vivir"; y habiéndose conducido con esta decisión y celo, llenó, favorecido de su buena suerte, de trigo los mercados y el mar de embarcaciones, de manera que aun a los forasteros proveyó aquella copia y abundancia, habiendo venido a ser como un raudal que, naciendo de una fuente, alcanzaba a todos.

19.4.16

Una naranja de museo

Una naranja de museo

Por Edgardo Civallero

Joseph Roberts nació en 1854 en Hanley, condado de Staffordshire, en el corazón de la Inglaterra de la Revolución Industrial. Como muchos de sus compatriotas, era minero: había que extraer de las galerías subterráneas el material que mantenía funcionando las calderas y escupiendo humo a las enormes chimeneas de la región, conocida hasta bien entrado el siglo XX como The Potteries por sus industrias cerámicas.

Trabajaba en los Racecourse Pits, tres enormes pozos de carbón situados en Etruria, un pueblo cercano a Hanley. Esas villas, junto a otras tantas, se desarrollaron al calor de las industrias y, al crecer, terminaron formando el actual conglomerado urbano de Stoke-on-Trent. Las carboneras se abrían justamente en el sitio en el que, hasta 1841, había funcionado la primera racecourse (pista de carrera de caballos) de The Potteries. En 1842, Earl Granville compró el lugar, y convirtió aquel rincón de diversión en la puerta de entrada a una vida de penurias.

La mañana del 19 de febrero de 1891, Roberts salió de su casa con su lunchbox, la tradicional caja en la que los obreros se llevaban al trabajo el almuerzo preparado por sus mujeres... cuando tenían algo para llevarse. Dentro iba, entre otras cosas, una naranja cuidadosamente envuelta en un paño de algodón y colocada dentro de una lata del famoso Lyle's Golden Syrup, una melaza clara que se comercializaba en Inglaterra desde hacía unos pocos años (y que aún se produce). Aquello era un pequeño lujo, un tesoro para la época; las frutas más habituales eran las manzanas y peras locales, o las bayas de temporada, o incluso algunos ejemplos tempranos de frutas almibaradas enlatadas. Pero no las naranjas. No en aquel entonces, en aquel lugar.

Roberts bajó a la mina, como cada día. Pero antes de la hora del descanso, antes de que pudiera abrir su lunchbox y encontrar aquella naranja, hubo una explosión.

Lograron sacarlo de allá abajo, y llegó vivo al hospital. Pero nunca volvió a su casa.

Su caja del almuerzo fue devuelta a su familia: su esposa y sus seis hijos. Y así, tal cual la recibieron, se quedó durante un siglo, encima de la repisa de la chimenea. Intacta. Y con la naranja dentro.

Al estar en un sitio seco y cálido, la fruta no se descompuso, sino que se secó.

En 2007, Pam Bettaney, la bisnieta de Roberts, donó la pieza al Potteries Museum & Art Gallery de Stoke-on-Trent, envuelta en su paño y dentro de su lata. De un color negro noche que no invita ni siquiera a acercarse a ella, la naranja está expuesta en una vitrina más de 100 años después, recordando un pretérito gesto de cariño y un destino fatal que fue compartido por muchos, muchísimos otros.

Dicen que las semillas todavía pueden oírse en el seco y hueco interior de la fruta.

12.4.16

Desinformación y propaganda gubernamental

Desinformación y propaganda gubernamental

Entrevista de X.M. Piñeiro a Helena Domínguez.
Traducido por Sara Plaza

La siguiente entrada recoge una entrevista realizada por el periodista X.M. Piñeiro a la investigadora Helena Domínguez, que el pasado 10 de abril publicaba el diario Sermos Galiza con el título "A prensa dominante non tratou Resistencia Galega desde o xornalismo senón que fixo de aparato informativo a prol do Estado". El texto ha sido traducido del gallego al castellano por Sara Plaza y revisado por Edgardo Civallero, con permiso expreso del autor. Puede leerse la entrevista original aquí.

El próximo 16 de abril, la investigadora Helena Domínguez ofrecerá un resumen de su investigación ("A construción mediática do conflito político en Galiza: o tratamento de Resistencia Galega na prensa" en el centro social Escarnio e Maldizer de [Santiago de] Compostela, invitada por [la organización] Ceivar con motivo de la celebración del Día Internacional de apoyo a los presos políticos. La tesis doctoral de esta investigadora arosana fue defendida hace unas semanas, recibiendo la calificación de cum laude.

Aprovechamos la ocasión para conversar con ella sobre información, propaganda, "terrorismo", criminalización del independentismo y el papel de los medios de comunicación.

¿De dónde viene tu interés por este tema?

Lo mío fue una evolución. Como investigadora, siempre me interesaron los movimientos sociales y la comunicación alternativa, así que cuando empecé los estudios de doctorado en Barcelona me fijé en el movimiento okupa. Vivía en un barrio donde había mucha actividad de este tipo, con casas okupa y centros sociales muy activos, así que quise hacer mi tesina sobre las prácticas comunicativas de ese movimiento.

Cuando volví a Galicia, a la hora de hacer la tesis quería seguir con los movimientos alternativos. Pero aquí el panorama "okupa" no tenía tanta implantación y me incliné por la comunicación del movimiento independentista. Los dos movimientos tienen cosas en común, como por ejemplo la creación de centros sociales, que son lugares de debate y reflexión, que sirven para sumar nuevos activistas y cohesionar los movimientos sociales. Aquí fueron instrumentos impulsados por el independentismo.

Y de ahí...

En un congreso en 2013 en el que participé hice una primera aproximación a medios del independentismo, como Galizalivre.org, Diario Liberdade y Novas da Galiza. Me entrevisté con activistas y una queja compartida por todos era la manera cómo los medios convencionales representaban el independentismo. Pero a la hora de buscar bibliografía sobre el tema no encontré nada. En aquella época declararon a Resistencia Galega como organización terrorista, así que decidí ponerme a investigar todo esto.

En tu tesis sostienes que la prensa convencional actuó como una prolongación del Estado en el tratamiento de RG. Como si se limitase a cumplir el papel de "instrumento propagandístico".

Así fue. Eso no significa que la prensa convencional asuma y defienda siempre todos los intereses del Estado en todos los ámbitos, pero en lo que respecta al "terrorismo" es así. Hay una línea marcada para definir y cubrir lo que es considerado "terrorismo", la línea oficial, y de ahí no se aparta nadie. La prensa convencional no aborda el tema desde criterios periodísticos, sino que actúa como aparato propagandístico de la estrategia antiterrorista del gobierno.

¿A qué te refieres cuando hablas de una "línea de la que no se aparta nadie"?

Las notas de prensa del Ministerio del Interior, de la Delegación de Gobierno, las filtraciones de la policía... no se cuestionan. Toda esa información ni siquiera se contrasta, se da por objetiva sin más, se ofrece como la única versión de los hechos. La prensa está, por decirlo de alguna manera, "relajada" en cuanto a comprobar cosas básicas. En estos casos reproduce acríticamente lo que dicen esas instancias. Y la información que facilitan no siempre es veraz, ya que forma parte de una especie de "guerra psicológica". Además, hay que tener en cuenta otras estrategias discursivas como la "extensión del terrorismo", que es cuando con la excusa de luchar contra el "terrorismo" se extiende la "criminalización" a otros colectivos y asociaciones que se apartan del discurso oficial.

Entonces lo que también se denuncia en esta tesis es una determinada forma de hacer periodismo, que deja al margen cualquier deontología al tratar este tipo de temas.

El tratamiento de RG desde la perspectiva del terrorismo condicionó de forma distorsionante la práctica periodística y dio lugar a mecanismos de desinformación. Revisé las informaciones publicadas por ABC o La Voz de Galicia desde 2005 hasta 2014 y comprobé que los errores fueron frecuentes, desde no respetar la presunción de inocencia hasta informaciones totalmente incorrectas y carentes de rigor. Además, por lo general, las acciones de violencia política no se contextualizaron, no se ofreció una interpretación, una explicación que intentase vislumbrar el porqué del fenómeno. De esta forma, la violencia siempre parece "irracional". Al mismo tiempo, con la excusa de atacar a Resistencia Galega, algunos columnistas desacreditaron otras formas y experiencias de pensar y de querer construir este país, haciendo una asociación perversa entre el terrorismo y el nacionalismo gallego democrático y, en algunos casos, incluso la lengua.

De hecho, en una de las conclusiones del trabajo afirmas que "[e]l imaginario del terrorismo fue utilizado para criminalizar y desacreditar mediáticamente las expresiones del nacionalismo gallego". ¿Qué quieres decir?

Puedo ponerte un ejemplo. En 2013, el Partido Popular presentó toda una serie de mociones instando a condenar a Resistencia Galega en el Parlamento de Galicia, en las Cortes españolas y después en los concellos gallegos. De este modo, forzó a que todos los partidos se posicionaran frente a un texto redactado en los términos que le interesaban al PP. Cuando las otras fuerzas se negaban a apoyar la moción, los políticos populares, y también la prensa, presentaban a estos partidos como sospechosos de apoyar el terrorismo. Esto les ocurrió especialmente a los partidos nacionalistas como el BNG y AGE, que fueron insistentemente cuestionados y desacreditados por no seguir la línea oficial.

¿Se importó a Galicia, por tanto, la estrategia que durante cuatro décadas se aplicó en Euskal Herria?

El tratamiento del conflicto vasco en la prensa está bastante estudiado y las investigaciones coinciden en varios aspectos, como el dominio de las fuentes oficiales en la construcción de las noticias y la marginación de las voces de los colectivos sociales, la presencia habitual de mecanismos de desinformación y un alineamiento ideológico de los periódicos que afecta a la calidad de la información. Todas estas características también se dieron en Galicia, que es un contexto totalmente diferente.

En las conclusiones de la tesis hablas de la "maraña de intereses interconectados de tipo político y mediático" que influyen a la hora de tratar este tipo de temas por parte de los medios convencionales.

Los periódicos de Galicia, en general, están alineados con el Gobierno de la Xunta, con el que tienen una relación de dependencia. A través de subvenciones, convenios, ayudas... se transfieren cantidades millonarias a los medios y se ejerce un control indirecto, y también directo, sobre ciertos aspectos de lo que se publica. Este tipo de ayudas no son transparentes, lo que hace muy complicado saber el monto total de las mismas.

Bien, a esto hay que añadir otros intereses y otras prácticas de colaboración y entendimiento mutuos. Un ejemplo: varios activistas independentistas que se vieron envueltos en operaciones policiales, me contaron que en el momento de la detención se encontraron con los fotógrafos de prensa y las cámaras de televisión a las puertas de sus domicilios. Antes de que se enteren la familia, amistades... ya están los medios para sacar la foto. Eso lo hacen porque alguien les avisa antes, claro.

Acabaste la tesis antes de que tuviese lugar la "Operación Jaro", con la detención de militantes de Causa Galiza y la suspensión de actividades de la organización por un año. ¿Estamos ante un salto cualitativo?

Yo creo que estamos ante algo que confirma todas las tesis de las que venimos hablando, pero llevadas al extremo. Vemos que se desarrolló una estrategia de "contaminación" del independentismo con el terrorismo y una criminalización de las prácticas políticas que desafían el orden establecido. No es un fenómeno nuevo, son varios los estudios que señalan la instrumentalización que los Estados hacen del "terrorismo", una etiqueta que sirve para la construcción de enemigos ideológicos y como excusa perfecta para reprimir todo tipo de disidencia.

Retomas el concepto de "modelo de propaganda" porque consideras que es útil para entender el papel de los medios convencionales gallegos en esta cuestión. ¿Que caracteriza este modelo?

Me basé en este modelo, definido por Herman y Chomsky en un contexto muy determinado, a finales de los 70 en Estados Unidos, pero que sigue siendo válido para explicar prácticas mediáticas contemporáneas que se están llevando a cabo aquí. Este modelo se asienta en la idea de que existen una serie de filtros que afectan e influyen en los medios de comunicación. Son cuatro, la propiedad de los medios y su orientación comercial, la publicidad como fuente de ingresos, la confianza ciega de los medios en la información suministrada por el Gobierno y el último de los filtros es ideológico. En la época en la que lo planteaban Chomsky y Herman era el "anti-comunismo" como elemento de control, de manera que se tendía a enmarcar los asuntos en una dicotomía entre comunistas y anticomunistas. Este filtro actualizado a nuestra época pasó a ser una polarización entre los "demócratas" y los "violentos". Si antes se demonizaba a los "comunistas", ahora son los "terroristas" o los que apoyan el terrorismo, un concepto muy amplio que incluye toda disidencia. .

Otras noticias relacionadas:

"Os medios desempeñan, no tratamento de Resistencia Galega, un rol propagandístico a favor do goberno", entrevista de Montse Dopico a Helena Domínguez publicada en el diario Praza el 20 de febrero de 2016. [Descargar]

"Unha tese conclúe que La Voz fomenta a desinformación sobre o independentismo galego", artículo publicado en Galicia Confidencial el 1 de abril de 2016. [Desgargar].

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5.4.16

"Hacer posible lo improbable"

Hacer posible lo improbable

Por Sara Plaza

Tomo pie en la reseña de "Freedom Is a Constant Struggle: Ferguson, Palestine, and the Foundations of a Movement" (Haymarket Books, 2015), que la escritora Jasmine Syedullah publicaba hace unos días en truthout.org. Se trata del último libro de Angela Y. Davis, tres veces rebelde: mujer, negra y comunista ... un icono mundial en la lucha por los derechos civiles y políticos.

Supongo que tiene razón Syedullah cuando afirma que las asociaciones que establecemos habitualmente con el término "lucha" no son demasiado alegres, dado que la mayoría de nosotros la vemos como un acto sombrío, inconveniente, indeseable en última instancia y, sin embargo, absolutamente necesario. De ahí que llame la atención sobre cómo en esta última colección de ensayos, conferencias y entrevistas, Angela Davis "reorienta" nuestra relación con dicha lucha: alejándola del impasse y la contienda, y dirigiéndola hacia sus posibilidades más radicales. Las páginas de "Freedom Is a Constant Struggle...", además de una travesía temporal y espacial en la que se recuerdan y conmemoran las luchas del pasado, brindan las palabras necesarias para discutir sobre sus posibilidades acumulativas a medida que aquellas van desplegándose. Palabras firmes con las que Davis echa por tierra algunas ideas populares de lucha y repasa el concepto de seguridad nacional y la apuesta de Estados Unidos por globalizarla.

En relación con lo anterior, comenta Syedullah que Davis lleva toda la vida trabajando para ofrecernos las palabras con las que poder hablar de las distintas realidades de la lucha, con las que resistir lo insoportable, con las que enunciar y denunciar los obstáculos que nos impiden ser libres. Tarea que continúa en su nuevo libro planteando, entre otras, las siguientes preguntas: ¿Cómo hablar de raza en Estados Unidos después de Obama? ¿Cómo distinguir los actos terroristas de las luchas por las libertades después del 11-S? ¿Cómo tratar la violencia a raíz de la masacre de Charleston y los homicidios, cometidos por el Estado, de Troy Davis, Oscar Grant, Trayvon Martin, Michael Brown, Eric Garner y Sandra Bland? Tras el desproporcionado, implacable y en gran medida no reconocido sacrificio de tantas personas negras y morenas en el altar de la seguridad y el orden público, ¿cómo dar con las palabras para denominar al racismo que sigue vivo en la idea generalizada del bien común, en el lenguaje universal de los derechos humanos o en los procedimientos reglamentarios? ¿Podemos imaginar siquiera el tipo de inseguridad que está generando nuestra dependencia colectiva del trabajo esclavo, la tortura, las cárceles, los muros y las fronteras militarizadas que nos mantienen a salvo?

"Nuestras historias nunca se despliegan aisladas" escribe Davis, "tenemos que hablar de cambio sistémico. No podemos contentarnos con acciones individuales".

A propósito de la entrevista a Frank Barat, activista de derechos humanos y coordinador del Tribunal Russell para Palestina, que abre el libro, Syedullah explica que en ella Davis nos invita a contextualizar las luchas y a establecer un diálogo entre aquellas que están vinculadas. Esas conexiones "tienen que llevarse a cabo en el marco de las propias luchas". Lo que Davis propone no es atenuar las diferencias entre varios lugares de resistencia, sino situar todas esas luchas en el mismo plano, "trazar paralelismos y semejanzas con otras partes del mundo" y "hablar de vínculos estructurales".

Para Syedullah la voz de Davis está en cada una de las palabras impresas de su libro, arrastrando las vibrantes inflexiones del Sur del Jim Crow, y el tono inquisitivo de una especialista en el método socrático. Una voz con aire académico pero coloquial, una voz realista con ecos poéticos, casi místicos. Y unas palabras que siguen desafiando los protocolos disciplinarios que a menudo consiguen que los estudiantes se sientan vencidos y demasiado desmoralizados como para hablar en clase de su vida fuera del campus y desatar discusiones académicas. Pues, a decir Syedullah, como la primera generación de estudiantes universitarios, como hijos e hijas de empleadas domésticas, como descendientes de esclavos, indocumentados y desposeídos, continuamente se nos dice que tenemos que dejar a un lado nuestras luchas al debatir sobre The Republic, Adam Smith o la Revolución Francesa. Sin embargo, Davis predica con el ejemplo y nos da permiso para poner sobre la mesa todo lo que somos.

Un poco más adelante, Syedullah explica que cada capítulo de "Freedom Is a Constant Struggle..." cartografía un método de pensamiento, mostrando la habilidad de la autora para analizar la resistencia desde el punto de vista feminista, para entender la libertad partiendo de los límites de su aplicación práctica. Es así como Davis aplica las lecciones aprendidas en los márgenes de los movimientos de liberación a las prácticas políticas oficiales, como va desgranando la realidad de su lucha como presa política a principios de los 70, y como vuelve sobre el movimiento internacional –cuyo compromiso con su liberación le salvó la vida–, para ilustrar el poder de transformación de la imaginación abolicionista: una práctica de liberación colectiva que ha hecho posible lo improbable una y otra vez. Davis nos enseña a imaginar un tipo de liberación que todavía no conocemos ni podemos aún nombrar.

Echando un poco la vista atrás, Syedullah hace referencia a un trabajo anterior de Davis, "Feminism and Abolition: Theories and Practices for the Twenty-First Century", en el que su autora establece relaciones entre modos de opresión y luchas por las libertades que, aparentemente, no tendrían vínculo ninguno. De esa obra cita las siguientes palabras de Davis: "No podemos plantear la abolición de las prisiones fuera de un contexto antirracista. La abolición de éstas tiene que contemplar también la abolición del control de género ... la violencia inherente al binario de género en el conjunto de la sociedad". Y apoyándose en ellas llama la atención sobre el lugar en el que Davis se sitúa, en medio del tejido de luchas interconectadas, y desde el que nos permite atisbar las intrincadas relaciones que existen entre raza, clase, género, sexualidad, nación... Pero, advierte Syedullah, lo que Davis nos dice es que no podemos quedarnos ahí, y por eso propone: "ir más allá de esas categorías para entender la correspondencia entre ideas y procesos que nos parecen independientes e inconexos".

En la parte final de su reseña, Syedullah alaba la elegancia con la que Davis dialoga con las diferentes hebras genealógicas de la disidencia y descubre las formas de pensamiento que, a lo largo de la historia, han caracterizado y obstaculizado los movimientos de liberación y en favor de la justicia. Y concluye: "Freedom Is a Constant Struggle..." nos recuerda que la libertad no es una insignia, y tampoco es patrimonio ni de la víctimas ni de los vencedores ... es una herramienta radical de transformación colectiva. No es necesario dejar atrás la alegría.

Fuente original, en inglés: Making the Improbable Possible in the Struggle for Freedom: Angela Davis' New Book, por Jasmine Syedullah [Reseña]

Extracto del anterior libro de Angela Davis, "The Meaning of Freedom and Other Difficult Dialogues", (City Lights, 2012), en inglés: Recognizing Racism in the Era of Neoliberalism [Capítulo 10]

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