23.4.12

Lenguas olvidadas, hablantes invisibles

Lenguas olvidadas, hablantes invisibles

Por Edgardo Civallero

En 2009, el presidente peruano Alan García firmó con EE.UU. un Tratado de Libre Comercio que forzó al ejecutivo latinoamericano a promulgar 7 decretos legislativos para poder adaptarse al nuevo acuerdo. Todos ellos regulaban la explotación de los recursos forestales e hidráulicos de la Amazonia peruana, permitiendo a compañías extranjeras como Repsol (tan defendida últimamente) el acceso a áreas del norte del país y la “explotación” (es decir, el saqueo) de todo lo que quisieran, a su entero placer. Esos decretos provocaron que muchas poblaciones indígenas se movilizaran para defender sus territorios y sus recursos.

En junio de 2009, varias comunidades Awajun (Aguaruna) y Wampis (Huambisa) del Alto Marañón bloquearon la carretera de acceso a la localidad de Bagua (provincia de Bagua, departamento Amazonas) como señal de protesta ante las medidas del gobierno de García. Éste envió a la policía y al ejército para desalojarlas, generando brutales enfrentamientos que dejaron como saldo numerosos muertos, heridos y desaparecidos. De acuerdo a las declaraciones de los testigos, los helicópteros de la policía abrieron fuego indiscriminadamente contra los manifestantes, y muchísimos cadáveres de indígenas fueron quemados y arrojados al río Marañón para ocultar la magnitud de la matanza.

[Por cierto, el periódico español El País, que tanto y tan bien protege a sus asociados neoliberales en América Latina (y que tanto y tan mal castiga, insulta y vilipendia a los que no son de su gusto) presentó la noticia así, aunque plataformas de análisis de medios igualmente españolas, como “Tercera información” diseccionaron muy agudamente la presentación sesgada y falaz de la noticia].

Tras la masacre, una cámara de televisión captó la desesperación de una mujer Awajún, que se dirigía a los gritos a los reporteros, gesticulando vivamente. La escena fue fielmente recogida: era muy dramática, y seguramente quedaría muy bien en las noticias.

Sin embargo, una vez que la grabación llegó a Lima, nadie fue capaz de traducir lo que aquella mujer decía. Nadie logró entender una sola palabra, ni dar con alguien que lo hiciera.

Solo merced a que el video circuló por Youtube y a que un hablante de agurauna (una lengua del grupo Jívaro) lo encontró y se molestó en traducirlo (aunque tal traducción es aproximada), fue posible que la televisión proporcionara subtítulos a las imágenes, y que entonces los conciudadanos de aquella Awajún peruana comprendieran las denuncias que gritaba desesperadamente.


Ese mismo año, cuatro adolescentes que participaban en un taller de documentales impartido por la Asociación Nómadas en la zona de Titicaca, región de habla aymara en la frontera entre Perú y Bolivia, recogieron en video el testimonio de la vida cotidiana de Manuela, una anciana de 80 años que no hablaba castellano. Solo aymara.

El problema era que a pesar de que Manuela vivía en una zona netamente Aymara y de que el aymara es una lengua (oficial en Bolivia, co-oficial en Perú) hablada por seis millones de personas, así y todo, el médico de su pueblo no la entendía y en la tienda no le vendían nada porque no sabían lo que pedía. Y su nieta era discriminada por defender el uso de esa lengua ancestral.


Éstas son sólo dos pequeñas muestras de la invisibilidad a la que se condena a los hablantes de lenguas indígenas en América Latina, Una invisibilidad reforzada y reproducida por maestros, por médicos, por funcionarios, por políticos, y que no es exclusiva de las Américas: está presente en Asia, en África, en Oceanía, incluso entre algunas “minorías lingüísticas” europeas.

Sería triste que en un futuro cercano todo lo que nos quede de esas maravillosas formas de expresión humana sean un puñado de videos en YouTube, como éste de la lengua zápara, éste de la wajapi, o ésta publicidad que incluye varias lenguas de México.

Y sería lamentable que nos quedáramos con la sensación de que, cuando aún estábamos a tiempo, no hicimos nada para salvar tantas voces y tantas palabras.

17.4.12

Amenazas, golpes, represión, tortura, muerte

Amenazas, golpes, represión, tortura, muerte

Por Sara Plaza

¡Españoles! Queda prohibida toda resistencia, activa o pasiva, de pensamiento, palabra, obra u omisión.
Palabra del Capital,
¡Te alabamos, Capital!


Estas palabras de una viñeta no las dijo el actual ministro español del Interior Jorge Fernández Díaz, pero estas otras sí: "Las unidades antidisturbios de la Policía y de la Guardia Civil y de las policías autonómicas tienen un nivel técnico muy cualificado y además unos medios y una formación muy adecuada. Incidentes y accidentes por desgracia siempre se pueden producir, son de lamentar y todos estamos en una actitud de mejorar y perfeccionar nuestro sistema sin que eso signifique ninguna crítica en absoluto a lo que ha pasado porque, entre otras cosas, lo desconozco". (Declaraciones a propósito de la muerte de Iñigo Cabacas al recibir el impacto de una pelota de goma en la cabeza cuando la Ertzainza, la policía autónoma vasca, cargó después de un partido de fútbol).

Y también dijo estas: "En España no hay más víctimas que las causadas por los terroristas etarras, y el relato de la verdad les corresponde a ellas".(Respondiendo a la pregunta de si eran equiparables las víctimas del terrorismo de Estado con las de la banda terrorista ETA).

Y recientemente, el Sr. Fernández Díaz nos aclaraba algunas de las novedades que incluirá la nueva reforma penal, por ejemplo cosiderar "como delito de atentado contra la autoridad la resistencia activa o pasiva grande ante las fuerzas de seguridad" y como "delito de integración en organización criminal" alterar "gravemente el orden público".

Por su parte el conseller de Interior de la Generalitat de Catalunya, Felip Puig, está a favor de "medidas más disuasorias" que "den más miedo". Por lo visto, según él, "se ha sido muy permisivo durante años" y "nuestro sistema judicial no da el miedo suficiente a los violentos, que ven que este sistema es muy blando". Además, según él, "hemos llegado aquí porque no supimos cortar actitudes que ponían en duda, por ejemplo, la propiedad privada; debemos dejar de reír porque esto empieza a ser grave".

Y qué decir de la respuesta y los manotazos sobre la mesa del jefe superior de la policía de la Comunitat Valenciana, Antonio Moreno, cuando se le preguntó sobre qué pensaba hacer frente a las recientes manifestaciones de los estudiantes en Valencia: "No es prudente revelarle al enemigo cuáles son mis fuerzas".

Aquellos manotazos no distan mucho de los "rostros endurecidos de furia, frases altisonantes, dedo índice en ristre" de varios miembros del actual Ejecutivo español saliendo en defensa de los intereses de Repsol-YPF en Argentina. Intereses, por cierto, que están lejos, lejísimos de los intereses de millones de españoles, quienes estamos viendo nuestros derechos laborales cercenados reforma tras reforma, nuestros servicios públicos diezmados ajuste tras ajuste, nuestras asambleas y nuestras protestas pacíficas reprimidas en calles y plazas por las fuerzas de seguridad del Estado, a nuestros estudiantes criminalizados y encarcelados, a nuestra escuela pública atacada por tierra, mar y aire, a nuestras universidades mercantilizadas, a decenas de miles de familias desahuciadas por los bancos, estos también, defendidos a capa y espada, con uñas y dientes, por el Gobierno...

Y tampoco ha cambiado demasiado el tono amenazante en las declaraciones a la cadena de radio Onda Cero que, respecto del mismo asunto, hizo el Secretario de Estado de España para la Unión Europea, Iñigo Méndez de Vigo: "En la comunidad internacional en la que vivimos, romper las reglas del juego tiene un coste y Argentina se va a convertir en un apestado internacional".

Y eso de guardar silencio frente al "enemigo" también se lo acabamos de escuchar hace poco, de nuevo aludiendo a la misma cuestión, a la vicepresidenta del Gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, al ser preguntada sobre posibles embargos a Argentina: "Las medidas no se anuncian, se adoptan (...) espero que el Gobierno no tenga que adoptarlas".

Cuando nuestros gobernantes alardean tanto de defender los intereses de España, mientras nos estafan con la crisis y nos chantajean con el déficit y la deuda pública, no es extraño que se encuentren con respuestas como la del politólogo y sociólogo argentino, Atilio A. Borón: "España, ¿qué España? (…) El pleito no es con España o los españoles sino con su burguesía, que explota y desangra a los pueblos tanto fuera como dentro de España, cosa que hoy es evidente hasta para un ciego. Porque España no es esa pandilla de saqueadores profesionales, dignos descendientes de quienes cometieron en nuestras tierras el mayor genocidio de la historia, amparados por la maléfica alianza entre la cruz y la espada. España no son esos especialistas en vaciar empresas y en arrancar pingües ganancias como lo han hecho por toda Latinoamérica y el Caribe bajo la protección de sus padrinos políticos, sean estos Felipe González, José María Aznar o Mariano Rajoy. España no es esa Corona nauseabunda y parasitaria, hundida en una ciénaga de escándalos que «la prensa seria» de la península se encarga de disimular".

No obstante, pese a la lección de historia, el ministro español de Exteriores, José Manuel García-Margallo insiste en tomar a los ciudadanos como rehenes y afirma: "La ruptura de una negociación entre España y Argentina no sería una ruptura solo en términos económicos, sería la ruptura de una relación fraternal que hemos tenido en mucho tiempo".

Alguien debería explicarle al señor ministro que entre las "empresas españolas", ésas de las que millones de españoles no somos accionistas, ésas que usan los paraísos fiscales para evadir impuestos y a las que el Gobierno quiere amnistiar, ésas que contratan a ex altos cargos del Ejecutivo, las hay acusadas (y algunas condenadas) por violar los derechos humanos, muy especialmente en América Latina y, como señalaba un editorial de La Jornada, "la trayectoria de Repsol, tanto en Argentina como en México, es emblemática de la depredación y la rapiña que ha prevalecido en la región".

¿De qué relación fraternal nos habla, Sr. García-Margallo? Tanto fuera como dentro de casa, son ustedes los que están rompiendo las reglas del juego democrático. Son ustedes los que están traspasando todas las líneas rojas; son ustedes los que están indultando a cinco mossos d’Escuadra condenados por torturas, y a un ex alto cargo político y a un empresario condenados por prevaricación y malversación de fondos públicos; son ustedes los que con unas cifras sangrantes de personas desempleadas en el país se alinean con los intereses económicos y empresariales, empeoran la protección de los trabajadores, reducen los salarios, dinamitan la capacidad colectiva para negociar y siguen decretando medidas antisociales; son ustedes los que nos condenan a vivir en deudocracia y nos acusan de obstruir a la injusticia.

Como escribía el historiador español Higio Polo hace unos días: "Mientras se suceden los escándalos de corrupción, el robo de los presupuestos, el saqueo de empresas públicas y cajas de ahorro, los sueldos millonarios de quienes componen una casta que exprime al país, mientras campea el vergonzoso nepotismo, parece que el desprecio de los poderosos no tiene límites (…) Ya está bien".

Así es que, por favor, dejen de manipularnos y de enfrentarnos unos con otros. Dejen de amenazarnos y criminalizarnos. Y dejen de defender en nuestro nombre tanta sinvergonzonería.

9.4.12

5121 Km

5121 Km

(Los que separan La Quiaca de Ushuaia, que se convierten en 5171 entre Ushuaia y La Quiaca)

Por Sara Plaza

Aprovechando que en la entrada anterior Edgardo escribía sobre la gaita serrana de Madrid, yo les invito a dar un paseo musical por su tierra natal (y la mía de adopción), a través de una selección de programas que pueden verse y descargarse en de Canal Encuentro, el canal educativo y cultural del Ministerio de Educación de la Nación. El propio canal es una joyita, de esas que merece la pena ir descubriendo despaciosamente, disfrutando y aprendiendo poco a poco, paso a paso, de la mano de los pueblos originarios, de los jóvenes de todo el país, de sus científicos, sus historiadores, sus docentes, sus músicos... A escuchar a estos últimos yo ya me he sentado muchas tardes, a veces con un mate entre las manos y siempre con el sabor de todos los que he tomado a lo largo y ancho del país que me enseñó a calentarme el alma a través de una bombilla (1).

Para conocer un poquito más su música pueden comenzar echando un vistazo a alguno de los siguientes programas:

Pequeños universos es una serie de trece capítulos de 30 minutos cada uno, conducidos por el compositor y acordeonista argentino Horacio "Chango" Spasiuk. Su relato no solo abarca algunos paisajes musicales del país, sino que también da cuenta del entorno social y natural que los colorea. Y es que la narración se convierte en seguida en un diálogo con los verdaderos protagonistas de esos paisajes: los pequeños que recién empiezan a transitarlos y los más grandes que ya los tienen grabados en los oídos y en el corazón. Al lado de todos ellos, en Santiago del Estero escuchamos la chacarera; en Misiones, el chotis, la polka rural y el chamamé; en Corrientes, el chamamé; en Chaco, la música toba; en San Juan, la serenata; en la Rioja, la vidala chayera; en Baradero, la música surera; en Río Negro, la música medieval; en Tucumán, la zamba; en Neuquén, la música mapuche; en Salta, bagualas y coplas; en Buenos Aires, la música de orquesta; y en Jujuy la del Altiplano.

Tocá madera nos acerca al folklore rioplatense a través del tango, la murga, el candombe y la milonga. El programa está presentado por los actores y músicos Rodrigo de la Serna y Juan Hermelo Díaz, junto a referentes y nuevos músicos de cada uno de estos géneros.

Encuentro en el estudio es un ciclo de entrevistas a músicos nacionales (Fito Páez, Rubén Juárez, Liliana Herrero, Alejandro Lerner, Divididos, Peteco Carabajal, Kevin Johansen, Adriana Varela, Raúl Barboza, Fabiana Cantilo, Víctor Heredia, Juan Carlos Baglietto y Teresa Parodi) conducido por el locutor y periodista Lalo Mir. Mientras que Encuentro en el estudio II, además de la charla con el entrevistador, incluye un concierto de figuras como Gustavo Santaolalla, Chango Spasiuk, Hilda Lizarazu, Chico Novarro, Las Pelotas, Sandra Mihanovich, Rubén Rada, Leopoldo Federico, Juana Molina, Paz Martínez, Virus, Amelita Baltar y Lito Vitale.

Quizás porque trata "la historia del rock nacional (...). Contada por sus protagonistas, con testimonios de Litto Nebbia, Charly García, el Flaco Spinetta, Miguel Abuelo, Luca Prodan y otros grandes del género, la serie va más allá de los éxitos musicales y recuerda largas noches de insomnio, discusiones de bar y el espíritu de aquellos personajes que encarnaron con su música los deseos, la rebeldía, la tristeza u otros sentimientos de la sociedad de cada momento. (...) una serie documental que propone plantear, a través del análisis y la reflexión, las complejas e íntimas relaciones que se dieron entre la música popular joven (rock) y el contexto político-social en Argentina, desde 1967 hasta nuestros días."

Cómo hice presenta algunos de los temas que hicieron época y han quedado grabados en la cultura popular argentina. Los programas indagan en el proceso de creación de dichas canciones y en el contexto en el que se fraguaron. La lista incluye: Presente (Ricardo Soulé), No soy de aquí ni soy de allá (Facundo Cabral), Si se calla el cantor (Horacio Guarany), Zamba de mi esperanza (Luis H. Morales), La Balsa (Tanguito y Nitto Nebbia), Merceditas (Ramón Sixto Ríos), Abrázame así (Mario Clavell), Solo le pido a Dios (León Giego), Balada para un loco (Astor Piazzolla y Horacio Ferrer), Muchacha ojos de papel (Luis Alberto Spinetta), El día que me quieras (Carlos Gardel y Alfredo Le Pera) y Algo contigo (Chico Novarro).

Los caminos de Atahualpa recoge aspectos de la vida personal y artística de Atahualpa Yupanqui, "uno de los máximos referentes del folclore argentino, (...) a través de un material inédito, compuesto de anécdotas recolectadas durante 18 años de viaje a caballo por la Argentina. Situado en Cerro Colorado, Atahualpa recita sus poemas, canta con su guitarra y opina sobre temas de interés universal en los paisajes que rodean la que fue su casa. El registro fotográfico incluye también escenas en Buenos Aires, Salina Grande, Tafí del Valle, Amaicha del Valle, Cafayate, San Carlos, Tilcara, Humahuaca, La candelaria y Simoca y complementa los reportajes, las entrevistas, los monólogos y las canciones." Los cuatro capítulos que conforman esta serie llevan por título El camino, La guitarra, El folclore y El filósofo.

Por último, En el medio del arte reúne dos documentales: Música y Música popular. En el primero se repasa la historia la "música clásica" en distintas épocas y en contextos diversos, mientras que el segundo se detiene en el folclore y en el tango.

Y de yapa (2) el fantástico Encuentros de Ushuaia a La Quiaca que, según informaba Sala de Prensa, recorre en cinco capítulos (Punto de partida, A bailar y a cantar, El canto cósmico, La Quebrada, Fin del viaje) la gira que desde Ushuaia a La Quiaca encabezaran León Gieco y Gustavo Santaolalla en 1985. Son 50 horas de video y casi 100 de material musical al que hay que sumar una nueva entrevista grabada especialmente a veinticinco años de aquella experiencia en la que aparecen los puntos de vista de sus protagonistas.

Que lo disfruten.

(1) Bombilla. Caña delgada que se usa para sorber el mate en América. Tiene unos 20 cm de longitud y medio de diámetro, y por la parte que se introduce en el líquido termina en forma de una almendra llena de agujeritos, para que pase la infusión y no la hierba del mate. También las hay de metal.

(2) Yapa, se escribe también llapa. (Del quechua yapa, ayuda, aumento). Puede significar pequeña cantidad de un producto que regala el vendedor al comprador para atraerlo como cliente. También el azogue que en las minas argentíferas de América se añade al mineral para facilitar el término de su trabajo en el buitrón. Y en cuanto a "de yapa", se emplea para indicar por añadidura; también, gratuitamente, sin motivo, además.

Imagen.

2.4.12

La gaita serrana de Madrid

La gaita serrana de Madrid

Por Edgardo Civallero

La Sierra Norte de Madrid —el lugar desde donde escribimos este blog— es una sección de la Sierra de Guadarrama que perteneció a tierras segovianas hasta 1833, momento en el cual la división de España en provincias organizada por Javier de Burgos la llevó a ocupar la porción norte de la entonces provincia (y actual comunidad) madrileña. Incluye pueblos como Bustarviejo, Valdemanco, La Cabrera, Garganta de los Montes o Braojos, rincones con paisajes bellísimos y muchas tradiciones rurales que, a pesar de correr un serio riesgo de desaparecer, se resisten a ello con uñas y dientes.

Una que no tuvo tanta suerte y se desvaneció de los ámbitos populares fue la construcción e interpretación de la "gaita serrana". Es éste un aerófono que fue descrito por primera vez en la literatura académica en 1947, de la mano de un miembro del Instituto Español de Musicología, el folclorista extremeño Manuel García Matos. Así se refería éste a la "gaita serrana" en la "Enciclopedia de Madrid":

Localízase en los pueblos de Loyozuela, Bustarviejo, Valdemanco, La Cabrera y algún otro más al norte; en el sur se me han dado noticias de que existió en un tiempo. Es instrumento sumamente rústico y primitivo, propio de pastores, y ofrece características afines a las que presentan algunos 'pitos' bucólicos de la Antigüedad.

Se compone de tres piezas: la 'gaita' propiamente dicha, que es un palo (de higuera más frecuentemente) afinado y hecho tubo, cuya longitud es muy inestable, pues oscila entre 14, 16, 20 cms. y aún más y aún menos; y dos llamados 'cornatos' (fragmentos de cuernos de toro), uno mayor que a guisa de pabellón se encaja en el extremo inferior del tubo, y otro menor (de 4 ó 5 cms. de largo) que va encajado en su parte más estrecha en el emboque de la gaita. En este emboque se introduce un menudo tallo de paja dura, llamado 'mansiega', con un ligero corte que levanta una lengüeta batiente....

La "gaita" de la sierra norte de Madrid no es, en realidad, una verdadera gaita, sino un instrumento de viento de la familia de los albogues o alboques. El término "albogue" deriva del árabe al-buq, y éste del griego bykane, "la trompeta, el cuerno". Los albogues (en inglés, hornpipes) son aerófonos formados por un tubo (de madera, caña o hueso) simple o doble en cuyos extremos se colocan dos piezas de cuerno: un pabellón amplificador y una boquilla que cubre la caña o lengüeta. El intérprete sopla por la boquilla y pone en movimiento la lengüeta vibratoria, simple, idéntica a la de los clarinetes (sobre todo a los tradicionales catalogados como "idioglóticos"). El aire es modulado a través de los orificios del tubo (por lo general tres en la parte superior y uno en la inferior) y el sonido se amplifica en el pabellón.

La gaita serrana se elaboraba en madera de higuera, saúco o adelfa, dado que sus médulas, blandas, permitían taladrarlas con facilidad (en especial con un hierro al rojo) para obtener un tubo limpio. Se solía limar el tubo para darle un perfil cuadrado en el área de los orificios, mientras que en el resto se mantenía el perfil circular natural. La lengüeta ("mansiega") se hacía, por lo general, de un tallo grueso de trigo, centeno o esparto. El trozo de asta ("cornato") que funcionaba como pabellón solía recortarse, grabarse y horadarse para adornarlo con los motivos tradicionales de la sierra norte (los cuales todavía pueden encontrarse en algunos bastones de pastor y en cestas de castaño).

Tiene relación con los albogues medievales (por ejemplo, los representados en las miniaturas 220 y 340 de las "Cántigas de Santa María" de Alfonso X El Sabio), la alboka vasca (que posee doble tubo), la "gaita" gastoreña de Cádiz, el pibgorn, pibcorn o cornicyll de Gales, el stock-and-horn de Escocia, el arghoul árabe y la jaleika, zhaleika o bryolka rusa.

La descripción de García Matos y algún texto más, así como un par de ejemplares del instrumento, un puñado de fotos y una grabación (publicada en la "Magna antología del folklore musical de España" del mismo García Matos) fue todo lo que quedó de esta "gaita", pues un buen día, hacia finales de los años sesenta, dejó de usarse. No se volvió a saber más de ella hasta que, recientemente, las historias sobre su uso comenzaron a ser recolectadas, las pequeñas piezas supervivientes fueron rescatadas y se la volvió a escuchar en su terruño de origen, gracias al buen hacer de algunos músicos enamorados de los sonidos de su tierra.

Si bien el instrumento no volverá a estar en manos de pastores (pocos quedan en la sierra) ni interpretará el repertorio antiguo (perdido cuando la cadena de transmisión oral se rompió), esta tímida reaparición de la "gaita" serrana puede llevar a que en el futuro los folkloristas la incluyan en sus trabajos y vuelva a estar presente, al menos, en alguna tradicional fiesta de pueblo. Esas que también van perdiéndose poco a poco.

Bibliografía
García Matos, Manuel (1956). "Instrumentos musicales folklóricos de España II. La 'gaita' de la Sierra de Madrid". Anuario Musical del Instituto Español de Musicología, Barcelona, XI, pp. 123-163.
Fraile Gil, José Manuel (1985). "Más notas sobre la gaita serrana de Madrid". Actas de las I Jornadas sobre Madrid Tradicional, pp. 91-102.
Albogue, en Museos de Instrumentos Musicales de Urueña (Fundación Joaquín Díaz).

Imagen 01. Gaita serrana.
Imagen 02. Diversos albogues españoles.

Ejemplos de decoración en pibgorns galeses.

Video 01. Gaita serrana, por Juanma Sánchez.
Video 02. Gaita serrana, por Asociación Arrabel.
Video 03. Instrumentos pastoriles españoles: Aerófonos de lengüeta simple, por Juanma Sánchez.
Video 04. Ejemplo de alboka vasca.

Imagen.